
Una inmersión en la naturaleza y la convivencia.
Al llegar, los participantes se sumergieron inmediatamente en la esencia misma del camping: montar tiendas de campaña en la naturaleza. Esta actividad, mucho más que una simple tarea logística, constituyó un verdadero rito de iniciación. Entre risas y momentos de ayuda mutua, los jóvenes compartieron momentos de complicidad, sentando las bases de una experiencia común rica en descubrimientos y aprendizajes. Los pintorescos paisajes de Kenscoff y Furcy sirvieron de telón de fondo para estos momentos de camaradería, proporcionando un sorprendente contraste con la vida urbana cotidiana.


























































































