
Una historia económica floreciente
Fundada en 1698 por colonos franceses, Jacmel rápidamente se distinguió por su puerto, que se convirtió en un centro neurálgico del comercio marítimo. Por allí pasaron productos agrícolas como el café y el azúcar, marcando el inicio de una prosperidad económica que moldearía la identidad de la ciudad. Las casas coloniales con sus coloridas fachadas y balcones decorados con hierro forjado aún hoy cuentan la historia de esta época floreciente.

















































































